Ambiente

Caminar, andar en bicicleta y disfrutar del agua en la naturaleza alrededor de Villalonga

Villalonga se sitúa como un oasis verde entre montañas, valles y ríos sinuosos. Es un lugar de ensueño para caminantes y ciclistas, tanto si prefieres paseos suaves por naranjos como si prefieres duras caminatas por la montaña.

Senderismo en el desfiladero de l’Infern

Una de las joyas de la región es el Barranc de l’Infern, también conocido como el «Garganta Infernal», pero no dejes que su nombre te desanime. Este espectacular barranco se encuentra en el parque natural de La Safor, a pocos kilómetros de Villalonga. El sendero te lleva a través de impresionantes formaciones rocosas, junto a arroyos murmurantes y a través de verdes bosques. En primavera, es una belleza de ensueño, con plantas en flor y el canto de los pájaros de fondo.

Una ruta popular es la Ruta del Racó del Duc, un nivel de agua relativamente bajo que te lleva desde Villalonga hasta Lorcha (L’Orxa). La ruta discurre a lo largo del río Serpis, los túneles de la puerta y el sur de Bruggen: una combinación única de naturaleza y terreno.

Ciclismo por antiguas vías de ferrocarril y valles

Hay numerosas rutas hermosas para ciclistas, tanto para ciclistas recreativos como para escaladores deportivos. La antigua vía férrea que discurre a lo largo del Serpis también es ideal para un tranquilo paseo en bicicleta con la familia. Aquellos que busquen un desafío un poco mayor pueden dirigirse a las montañas de La Safor o la cercana Valldigna, donde los caminos sinuosos se ven recompensados ​​con impresionantes vistas de la costa y el interior.

La Vía Verde del Serpis es una visita obligada: una antigua vía ferroviaria reconvertida en carril bici que discurre entre ríos, gargantas y bosques, perfecta para pasar un día al aire libre, sin tráfico.

Lagos y ríos

Alrededor de Villalonga también encontrarás rincones escondidos en el agua. El río Serpis es el alma de la región y serpentea pacíficamente por el paisaje. En los días calurosos podrás refrescarte en la orilla, hacer un picnic o simplemente disfrutar del relajante sonido del agua fluyendo.

A las afueras del pueblo hay pequeñas piscinas naturales, como la de Font de la Reprimala, donde el agua clara de la montaña fluye desde las rocas. Ideal para refrescarse durante una caminata o simplemente tomarse un momento para admirar la belleza de la naturaleza.

Ya sea que te aventures en las montañas, andes en bicicleta a lo largo de un río o sumerjas tus pies en un arroyo fresco, la naturaleza cobra vida en Villalonga y sus alrededores. La paz, el espacio y la aventura están literalmente a tu puerta.